SELECCIÓN PERUANA

Sin Paolo Guerrero, veremos a una selección peruana distinta

La ausencia del goleador y capitán de la selección obliga a Gareca a cambiar la forma en que plantea los partidos. Salazar y Ruidíaz, a la expectativa.

Sin Paolo Guerrero, veremos a una selección peruana distinta

Paolo Guerrero es importante en ataque, en defensa, de visita y en casa. Es el jugador más influyente de los últimos 30 años en la selección peruana, el goleador histórico y el capitán. Todo lo cual hace más difícil imaginarse un Perú exitoso sin uno de sus mejores delanteros de todos los tiempos quien, a pesar de sus 36 años, se encontraba en un gran estado de forma en el Internacional de Porto Alegre.

Su grave lesión en la rodilla derecha lo mantendrá alejado de las canchas por unos cuantos meses, por lo que la blanquirroja deberá echarlo de menos en el inicio de las eliminatorias para Qatar 2022. La reciente convocatoria de Ricardo Gareca deja claro que su equipo deberá cambiar su forma de jugar: con Raúl Ruidíaz y Aldair Rodríguez como únicos delantero netos, veremos a otro Perú.

Menos pausa, más explosión

Paolo aporta mucho más que goles. Cuando la selección no encuentra los caminos con el juego asociativo a ras de suelo, el delantero del Inter se vuelve un imán de balones altos que suele controlar con calidad. Ahí es cuando Guerrero se toma esa pausa que sólo los grandes jugadores saben tomarse, le da oxígeno a su mediocampo y permite empezar todo de nuevo.

Ese nunca ha sido el juego de Ruidíaz ni lo será. Tampoco el de Aldair. Raúl es un delantero que explota cuando tiene espacios, cuando puede correr, cuando se puede asociar con jugadores similares a él. Si bien tiene mucho instinto para el gol dentro del área, no es un delantero de referencia, por lo que a Gareca deberá buscar que su equipo encuentre esos espacios en jugadas de transición más que de construcción.

Aún si Aldair Rodríguez ocupara el lugar del delantero del Seattle Sounders, sus características son similares, de manera que veremos a una selección que, en ataque, será bastante distinta a lo que solemos ver. Perú echará muchísimo de menos a Paolo, su talismán, pero si algo ha quedado claro es que Gareca confía en sus futbolistas y estos casi siempre le han rendido.