

El seleccionador, que tiene mil vidas, se ha parapetado en un equipo que parece imbatible, al que hay que matarlo.
PorAndrés Onrubia

El gol de Torres. El testarazo de Puyol. El set de La Cartuja. Y, ahora, el cabezazo de Mikel que silenció a Stuttgart y a todo el país.
PorJosé Carlos Menzel

España jugó en silencio, pero tenía un demonio en el campo que olió la sangre y desbordó una y otra vez, y otra más.
PorJuan Jiménez

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