La hora de Jeffrey y Paolo

La hora de Jeffrey y Paolo

Uno con potencia, velocidad y buena técnica de definición; el otro, con habilidad, uso perfecto de su anatomía y depurada capacidad para controlar la pelota, fabricar - para otros o para sí - espacios en el área y definir con derecha, zurda o golpe de cabeza.

Dos chicos de vidas parecidas, nacidos en el año 84, apenas dos años después de la última presencia peruana en un mundial; juntos desde la infancia en el colegio Los Reyes Rojos; uno, Farfán, empezando para el fútbol en Deportivo Municipal, el otro, Guerrero, en Alianza Lima; aunque desde los 14 años, el destino los juntó en el elenco blanquiazul y se conformó la sociedad que empezó a dar frutos y satisfacciones importantes en todos los torneos de menores.

Si bien Guerrero, no debutó profesionalmente en Alianza, emigró muy joven al Bayern Münich, destacó poco en Hamburgo y logró su consagración definitiva en Brasil con Corinthians y Flamengo, mientras Farfán destacaba en PSV, Schalke y ahora Lokomotiv; la selección siempre los juntó. Primero con un título bolivariano Sub-17 en el 2001 y en lo sucesivo, con diversos compromisos internacionales, irregularidad en sus rendimientos y acotados logros en el aspecto colectivo.

Hoy, con ambos sobre los 33 años, el destino los pone juntos ante la gran posibilidad de entrar en la gran historia del fútbol peruano, en una recta final eliminatoria que podría devolver a la selección incaica a las justas ecuménicas de cada cuatro años.

Es cierto que preocupan las molestias que sufrió Jefferson en su último partido con el Lokomotiv de Moscú en Europa League, pero no se ha descartado aún su presencia ante Argentina en Buenos Aires el 5 y ante Colombia en Lima el 10.

Se presenta entonces para ambos, la opción de coronar aquella sociedad exitosa de la infancia, en el tramo culminante de sus carreras. Y es que más de uno dijo, cuando ya empezaban a mostrar sus cualidades en la adolescencia, que Perú tenía un ataque de alta competencia internacional para un buen rato.

Hasta hoy, debemos considerar aquel vaticinio de forma relativa, inconclusa; pero si acaso, Jeffrey y Paolo, hacen memoria y logran con sus sobradas cualidades someter a los encumbrados rivales que tienen al frente en esta fecha doble, no duden de que aquellos picaros niños tendrán un importante lugar en la historia de este país. Ambos hablaron siempre del sueño de jugar un mundial. Pues bien, Jeffrey y Paolo, la hora ha llegado.

0 Comentarios

Normas Mostrar