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2018: el año del fútbol peruano

2018: el año del fútbol peruano

Se acaba un año que siempre será especial para el fútbol nacional. La selección volvió a un Mundial 36 años después haciendo un papel más que digno.

Se acaba un año de emociones. Y aunque ha predominado la alegría, también han tenido un papel importante la incertidumbre y la tristeza. Sin embargo, si por algo se recordará es por el orgullo, ese que sintió el pueblo peruano viendo a su equipo en un Mundial 36 años después. Un equipo que portó con decencia un escudo que pesa. Unos colores que tuvieron prendido a 32 millones de peruanos durante la corta pero intensa travesía en Rusia. 

Días antes del 1 de enero, el pueblo celebraba: Paolo Guerrero, que en un principio se perdía el Mundial, conseguía reducir su sanción seis meses, lo que le permitía ser convocado. Eso sí, el capitán se vio obligado a trabajar de forma autónoma, ya que la FIFA no le permitía ejercitarse con sus compañeros en el Flamengo.

Los primeros meses fueron plena ilusión. Los amistosos que jugaba Perú dejaban una evidente sensación de poderío. De la mano de Ricardo Gareca, el equipo no solo conseguía victorias de valor, también mostraba un fútbol vistoso con el que por momentos era capaz de aplastar a sus rivales. 

Sin embargo, en mayo llegó un duro golpe. La WADA denunció a Guerrero ante el TAS, consiguiendo que se le ampliase la sanción y condenando al delantero a perderse el Mundial. Todo fue tan rápido como severo. Se hablaba de "injusticia" en el mundo del fútbol y los mensajes de apoyo fueron constantes.

Cuando todo parecía torcerse, la lucha de Guerrero y de la federación peruana dieron resultado. Con la ayuda de la FIFA, el Tribunal Federal suizo pospuso el castigo hasta después del Mundial. El sueño se cumplía: Guerrero entraba en la lista y sería el capitán de la selección en Rusia.

El Mundial consagra a la Blanquirroja

Con poco que perder y mucho que ganar, Gareca y sus chicos llegaron a Moscú con la idea de dar guerra. Jugaron tres partidos, con dos derrotas y una victoria, pero las sensaciones fueron mucho mejores que los resultados. Caer contra Dinamarca hundió a Perú, que quedó con la expectativa de haber desaprovechado una buena oportunidad. 

Luego se perdió ante Francia, que posteriormente conquistaría la copa del mundo. Pero Paul Pogba no escondió su asombro en una entrevista: "Perú fue el equipo que más nos complicó". La victoria llegó ante Australia, un premio para un equipo que merecía algo más, pero que se fue contento y con el reconocimiento del resto de selecciones.

A partir de entonces, las cosas en torno a la selección han ido a peor. Se restableció la sanción de Guerrero, al que todavía le quedan algunas semanas para volver a jugar. El 'Depredador' empezará una nueva etapa en el Inter de Porto Alegre.

Se consiguió la renovación de Gareca pero, en cuanto al juego, es innegable decir que la Blanquirroja ha bajado un escalón su nivel. Muchos de sus futbolistas han cambiado de aires, perdiendo muchos minutos de juego. A esto hay que sumarle que, como le pasa a otras selecciones, el juego empieza a perder efectividad ya que los rivales conocen y respetan más a Perú.

Por si fuera poco, Juan Carlos Oblitas, presidente de la FPF, se vio salpicado por delitos de corrupción hasta ser detenido.

Pero más allá de un final de año algo convulso, 2018 pasará a la historia del fútbol peruano. Una cita histórica en Rusia y un equipo que ha marcado un antes y un después. Como guinda, la incansable afición peruana se vio premiada en los premios de la FIFA como la mejor del mundo. Lo que queda es esperar a 2022, y confiar en que todo lo conseguido puede mejorarse.