PERÚ

Conmebol arrincona a Lozano

Un nuevo conflicto debe afrontar la Federación Peruana de Fútbol tras la revelación que se ha hecho de la investigación que lleva acabo CONMEBOL.

Un nuevo conflicto debe afrontar la Federación Peruana de Fútbol tras la revelación que se ha hecho de la investigación que lleva acabo CONMEBOL.

Un nuevo conflicto debe afrontar la Federación Peruana de Fútbol tras la revelación que se ha hecho de la investigación que lleva a cabo CONMEBOL al actual presidente de la entidad y sustituto de Edwin Oviedo, el señor Agustín Lozano y otros dirigentes presuntamente cercanos a él por la supuesta existencia de una red de reventa de entradas.

Acusación muy grave, que podría derivar inclusive en la destitución del directorio de la entidad rectora. Lo prudente es aguardar que concluyan las investigaciones y CONMEBOL se pronuncie, pero es inevitable mirar hacia atrás y advertir que por mucho tiempo hubo quejas y protestas de todos los sectores por la existencia Indubitable de un negocio informal altamente rentable para gente inescrupulosa que explota para fines propios la demanda de la afición por ver a la franja roja. Hace mucho vemos los mismos rostros de tipos oscuros que aparecen por los alrededores de los estadios con talonarios completos de entradas ofreciéndolas de forma casi irrestricta. Tipos intrascendentes que no accederían a esos privilegios sin una "mano que meza la cuna". Un negociado por todos conocido pero nunca confrontado con verdadera decisión.

Incómoda situación la que afrontan las cabezas de nuestro balompié: el presidente en prisión preventiva, el vicepresidente que, como consecuencia de lo anterior, asume funciones mientras tiene varios procesos judiciales como persona natural por actividades ajenas al fútbol y ahora este destape que podría tener alcances insospechados con otros miembros del directorio también involucrados en el mismo caso. Penoso. Y en el medio el fútbol peruano, con su precario torneo local, su deficiente formación de base, sus frágiles instituciones, con acusaciones y sospechas de corrupción que van y vienen a todo nivel y una selección que es la "niña de los ojos" del hincha local, que pretende continuar un camino de productividad para que no interrumpa todo lo bueno que se hizo hasta alcanzar su pico en la clasificación a Rusia. De terror. Esos mismos tipejos que piden respaldo de la afición, entrega, solidaridad y desprendimiento de los jugadores, explotan de forma inescrupulosa una posición de dominio por el cargo que ostentan incluso con los pases de cortesía.

Es de esperar que CONMEBOL sea implacable, complete su tarea y llegue a determinar hasta las últimas consecuencias, hasta donde llegan los tentáculos de una organización ilícita que, no dudamos, repite sus fechorías también en los partidos del torneo doméstico. Así sean culpables Lozano, miembros de su directorio, presidentes de clubes, delegados y funcionarios de cualquier nivel se llamen como se llamen. Que sean identificados y borrados para siempre de nuestro noble pero tan maltratado fútbol. Hace rato es hora. Aunque la lección -otra vergüenza más- tenga que venir desde fuera.