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LIGA 1

Universitario de Deportes: una batalla contra la realidad

El equipo de Ángel Comizzo tendrá que mejorar radicalmente si quiere pelear por algo importante en la Liga 1.

Universitario de Deportes: una batalla contra la realidad

El problema de Universitario es que es un equipo demasiado grande. Demasiada tradición, una afición gigantesca, un estadio realmente Monumental. Su grandeza obliga a que esperemos siempre mucho del club, por más que todo lo que lo rodea indique lo contrario. La U sigue luchando contra sus deudas, lo que impide que la dirigencia crema pueda armar un equipo realmente competitivo, y contra los malos manejos de directivas anteriores.

El fichaje de Ángel Comizzo como reemplazante de Nicolás Córdova no ilusionó demasiado al hincha, teniendo en cuenta que su salida del equipo en el 2014 fue abrupta y accidentada. En todo caso, el andar del equipo no dependerá solamente de lo que plantee el técnico, que tendrá un plantel bastante corto a su disposición. Universitario debe tener claro que su lucha primigenia en el Clausura deberá ser por salvar la categoría cuanto antes. Es una afirmación que puede sonar alarmista, pero el andar del equipo y la falta de jerarquía de la plantilla indican que esa debería ser la prioridad.

De atrás hacia adelante

Comparado con el de otros equipos que sufrirán para despegarse del pelotón de abajo, el plantel de la U debería ser suficiente para asegurar la salvación más bien temprano. Eso permitiría que Comizzo busque algo más, algo que ilusione al hincha: quizás una Copa Sudamericana.

En principio, las bandas de la U en ataque están muy bien cubiertas: Alejandro Hohberg y Alberto Quintero son dos de los mejores extremos del torneo local, las armas principales de un conjunto que, con espacios, puede ser letal.

Como punta de lanza seguirá Germán Denis, aunque aún no se sabe quién se turnará con él en ataque. La idea de la dirigencia crema era conseguir la cesión de Alexander Succar, pero hoy se supo que la FIFA no autorizó el fichaje, debido a que el delantero ya fue inscrito por tres clubes en lo que va del año: el Sion de Suiza, el Sporting Cristal y el Huachipato de Chile. La U esperaba que la FIFA no contara su periodo en Suiza como parte del mismo año, debido a que disputó la temporada europea pasada, pero el ente rector del fútbol no lo vio así.

Los problemas más graves de Universitario están en la generación de juego y en la defensa. La vieja máxima de que los equipos se arman de atrás hacia adelante no fue respetada por Córdova, algo que Comizzo buscará cambiar. En el mediocampo, el regreso a casa de Rafael Guarderas debería darle un poco más de claridad al equipo, algo que ni Barco ni Alfageme consiguieron en el Apertura. En la línea trasera, el retorno de Alberto Rodríguez será fundamental para devolver solidez a una defensa que se vio muy vulnerable a principios de año y también en la Copa Bicentenario.

En principio, la U no debería sufrir el Clausura, aunque tampoco es realista ilusionar a su afición con títulos que por el momento parecen utópicos. Podría ser un largo semestre el que le espere a Comizzo. En ese sentido, un buen inicio frente a Unión Comercio, Pirata FC y San Martín, sus primeros rivales, será trascendental.