LIGA 1

Las tragedias que enlutaron el fútbol peruano

El fallecimiento de Juan Pablo Vergara se suma a varias historias trágicas que cambiaron la historia del deporte en el país.

Las tragedias que enlutaron el fútbol peruano

Tras la muerte de Juan Pablo Vergara en un accidente de tránsito en las Pampas de Ica, provincia de Caracoto, el fútbol peruano, cuyo campeonato local entraba en la recta final, está de luto. El accidente fatal de Vergara ha removido en los aficionados peruanos los recuerdos de algunas de las tragedias que, como la de anoche, ponen en perspectiva absolutamente todo.

2018: Mueren 7 juveniles en un accidente de tránsito

Es la tragedia más reciente. Futbolistas de la categoría sub 14 del colegio Toribio Rodríguez Mendoza, que viajaban en un bus en Chachapoyas, fallecieron al descarrilarse el vehículo. Fueron 7 adolescentes. Los accidentes en carreteras -sobre todo de buses- son el pan de cada día en el Perú, debido, en gran medida, al pésimo estado del parque automotor, aunque también influyen las malas condiciones de las autopistas y la informalidad de las empresas de transporte, cuyos choferes no pasan controles lo suficientemente rigurosos.

2000: Sandro Baylón fallece en un accidente automovilístico

El primer día del nuevo milenio se llevaría a una de las grandes promesas del fútbol peruano. Un central joven, rápido, elegante, que reunía todas las condiciones para levantar un deporte que en ese momento vivía uno de los peores momentos de su historia. La mañana del 1 de enero, Sandro Baylón, futbolista formado en Alianza Lima y capitán de la Sub 23 de Perú, estrelló su Toyota Corolla contra un poste en la Costa Verde y falleció. La Policía comunicó luego que encontró una llamada entrante en el celular del futbolista en el instante del impacto.

1987: La tragedia del Fokker

El 8 de diciembre de 1987 tendría lugar la tragedia que cambiaría para siempre la historia de Alianza Lima. Un avión Fokker F-27, que volvía con el equipo desde Pucallpa a Lima, cayó al mar. 43 personas murieron. 16 de ellos eran jugadores del equipo, con lo que Alianza se quedó prácticamente sin plantel. El accidente unió al fútbol peruano: varios clubes cedieron jugadores gratuitamente, al igual que Colo Colo, que prestó futbolistas para que los íntimos pudieran completar el Descentralizado. La tragedia del Fokker fortaleció aún más la sólida identidad del pueblo aliancista, que recuerda cada año a sus potrillos caídos en el mar de Ventanilla.

1964: 328 muertos en el Estadio Nacional

24 de mayo de 1964. Perú y Argentina se enfrentaban en el partido final para definir el clasificado a los Juegos Olímpicos de Tokio de ese año. 48 mil personas abarrotaron el Estadio Nacional. A falta de poco para el final, cuando la visita ganaba 1-0, Perú anotó el empate. El árbitro uruguayo Ángel Pazos corrió hacia la mitad del campo para validar el gol, pero a mitad de camino cambió de opinión ante los reclamos de los argentinos. El público, iracundo, logró meterse al campo y se armó una suerte de batalla campal entre hinchas peruanos, argentinos y la policía, que lanzó bombas lacrimógenas y cerró las salidas del estadio. 328 personas fallecieron en su desesperación por conseguir oxígeno fuera del recinto. Más que un accidente, fue el producto de la negligencia de las autoridades.