PERUANOS EN EL EXTERIOR

Renato Tapia, en busca de la regularidad perdida

El volante de la selección ha perdido su puesto en el Feyenoord y piensa en migrar. Su lugar en el equipo de Gareca no está garantizado.

Renato Tapia, en busca de la regularidad perdida
Stanley Gontha/PRO SHOTS/AFP/AFP Stanley Gontha/PRO SHOTS/AFP/AFP

Renato Tapia es uno de los rostros más asociados al concepto de éxito en el Perú. A sus 23 años, consiguió llegar a un Mundial con su selección después de 36, siendo titular indiscutible y una de las voces fuertes en el vestuario. De ahí que la prensa lo bautizara como ‘el capitán del futuro’, un rótulo que muchas veces la ha quedado demasiado grande a un futbolista en construcción.

Sin embargo, el mediocampista no ha logrado consolidarse en el Feyenoord, donde juega desde 2016. Nunca ha estado completamente apartado del primer equipo, y de hecho, a pesar de que, a principios de temporada, el director deportivo de los de Rotterdam lo descartó, se ganó la confianza del técnico y arrancó varios partidos como titular.

La titularidad no le duró demasiado, a pesar de que firmó algunas actuaciones de alto nivel en la Eredivisie. Con su puesto perdido en el primer equipo, Tapia sabe que, a los 24 años, la regularidad y el ritmo de juego son condiciones indispensables para seguir creciendo. Además, por supuesto, de que sin ellos no logrará conservar su lugar en el mediocampo de la selección.

Ayer, Jorge ‘Patrón’ Bermúdez, miembro de la comisión de fútbol de Boca Juniors, admitió, en el programa Voces del Fútbol, que su equipo sigue a Tapia. “No puedo afirmar ni negar que haya una negociación”, dijo el ex defensor colombiano. “No cabe duda que Tapiaes un gran jugador. Sabemos que no tiene ritmo y que en Bocapuede tener ritmo y vitrina”, agregó.

La liga argentina, en términos de competitivad y desarrollo, supondría, sin dudas, un retroceso en la carrera del volante, aunque un club tan importante a nivel mundial como Boca presente exigencias distintas: deberá jugar con una presión insoportable, en un estadio legendario, además de que tendrá la posibilidad de disputar la Copa Libertadores, uno de los sueños de cualquier futbolista latinoamericano.

Decida lo que decida, Tapia tiene que pensarlo muy bien, porque se encuentra en un punto de su carrera en el que no puede equivocarse. Su talento y proyección son innegables, pero debe cultivarlos en el lugar adecuado. La selección lo necesita y lo necesitará en el futuro.