SELECCIÓN

Otra decepción para Perú

Las inferiores de la Blanquirroja no son capaces de pelear contra las mejores del continente. No clasificaron a los mundiales Sub-17 y Sub-20 y ahora caen el Preolímpico.

Otra decepción para Perú

Sin duda, la selección mayor de Perú vive uno de los mejores momentos de su historia. La generación que lidera Ricardo Gareca en el banquillo y Paolo Guerrero en la cancha han conseguido hitos históricos para el fútbol del país, que pasan por alcanzar la fase final de un Mundial o ser finalista de la última Copa América. Pasarán muchos años hasta volver a ver un equipo igual.

El problema es que las generaciones venideras no están cumpliendo con los objetivos. Lastrados por los problemas que atraviesa el fútbol peruano, los futbolistas que se desarrollan en el país no son capaces de ponerse a la altura de los mejores del continente. Selecciones como Argentina, Brasil o Uruguay, con las que la mayor ha ha demostrado que puede competir, son demasiado rival en los torneos de categorías inferiores.

El Preolímpico ha sido el último ejemplo. Aunque Perú lo peleó hasta el último momento, la Sub-23 mostró las mismas carencias de siempre. La sensación era que otros equipos estaban más trabajados, con más rodaje que el enseñado por los chicos de Nolberto Solano. Es evidente que esta generación tiene talento y que hay chicos con progresión, pero se necesitan perfeccionar todos los aspectos para estar arriba.

En 2019 el fútbol peruano se llevó dos golpes. Primer fue el Sudamericano Sub-20 de Chile, en el que la Blanquirroja quedó última de su grupo y, por lo tanto, eliminada en la primera fase. Unos meses después, en territorio nacional, se jugó el Sudamericano Sub-17. Perú subió el nivel y alcanzó el hexagonal final. Sin embargo, se vino abajo y acabó quedando quinta y sin billete para el Mundial.