BARCELONA - CRISTAL

Cristal colapsa en Guayaquil

En una presentación paupérrima, los celestes cayeron 4-0 frente a un Barcelona de Guayaquil que ni siquiera tuvo que pisar el acelerador para ganar.

Cristal colapsa en Guayaquil

Hay partidos que marcan temporadas y este tiene toda la pinta de serlo. Sporting Cristal se mostró como un equipo sin recursos ni actitud y se fue humillado de Guayaquil. Al Barcelona le bastó presionar arriba y buscar a los centrales celestes para sacar un resultado que deja la serie virtualmente cerrada. Martínez, por cuenta doble, Marques y Alvez, de penal, anotaron los cuatro goles de los ecuatorianos.

Desde el planteamiento de Manuel Barreto, Cristal anunciaba que buscaría ganar el partido en su propia área, poblada por tres centrales por primera vez en mucho tiempo. El técnico decidió experimentar en el partido más importante de la temporada y todo salió mal desde el principio. A los 7’, un centro anunciado y sin potencia encontró inexplicablemente libre a Fidel Martínez, que marcó el primero. Los centrales y el portero Álvarez sólo siguieron el balón con la mirada.

Siete minutos después, tras un córner bien ejecutado, Marques anotó el segundo de cabeza. La defensa cervecera volvió a mostrarse dormida y distraída, porque el futbolista brasileño definió sin ningún tipo de presión. Demasiada tibieza para un juego de Copa Libertadores, algo que la institución celeste parece poner en práctica religiosamente año tras año.

En el segundo tiempo, Barreto entendió que su defensa de tres -o de cinco, según el momento- había fracasado y puso a Kevin Sandoval por Cabello, que tuvo una noche para el olvido. Por más que Cristal insinuó que se pararía más adelante en el campo y que buscaría con asiduidad el arco rival, a los 50’ Martínez ya había metido el tercero, después de otra jugada en la que la defensa celeste se mostró alarmantemente pasiva. El gol de penal de Alvez, a los 80’, sólo cerró una goleada que fue, más bien, un trámite.

Barcelona pudo haber metido cinco, seis o siete goles, de no ser por la falta de puntería de algunos de sus atacantes y cierta soberbia producto de la inferioridad de su rival. Cristal no generó siquiera una jugada de peligro, vuelve a Lima con tres goles en la canasta y, sobre todo, una imagen absolutamente desilusionante. Barreto planteó mal el partido y la actitud de los jugadores en defensa dejó mucho que desear. Aunque el destino suele sorprendernos, sería un milagro que los celestes cambien la historia en casa: para eso, tienen que cambiar muchas otras cosas primero.