Peñarol PNL
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Agustín Álvarez Martínez 7',Facundo Torres 18',Gargano 94'
Finalizado

CRISTAL 1 - 3 PEÑAROL

Cristal no da la talla

Peñarol fue muy superior en Lima. Cristal no estuvo a la altura frente a un equipo de otra categoría, que ya tiene pie y medio en semifinales.

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Cristal no da la talla

Sporting Cristal enfrentó a un equipo de una categoría superior, inalcanzable, y se fue muy golpeado de la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Peñarol, un cuadro poco vistoso pero sumamente práctico y eficaz, con algunos talentos individuales claramente por encima de la media, castigó la poca jerarquía de los celestes en el Nacional y pone pie y medio en las semifinales.

En el primer ataque que enhebró, el equipo uruguayo desnudó varias de las carencias estructurales del campeón peruano. Un balón largo cruzado de Walter Gargano tomó muy mal parada a la defensa local, que sufre demasiado al retroceder, y, dos toques después, se coló en el arco. Gianfranco Chávez achicó mal, Jhilmar Lora lució perdido y Agustín Álvarez, una de las joyas del fútbol uruguayo, definió a placer en el área chica.

Cristal intentó reaccionar, y pudo empatar en dos ocasiones: con un tiro libre de Alejandro Hohberg que pegó en el palo y con un mano a mano que Horacio Calcaterra desperdició por no poder controlar el balón. Demasiada ineficacia frente a un rival como Peñarol, que volvió a anotar en una jugada similar a la del primer tanto, en la que volvió a tomar mal parada a la defensa en un retroceso equívoco de toda la línea. Facundo Torres, la otra estrella del Manya, definió de zurda y hundió a los locales en la más profunda incertidumbre. Sólo habían pasado 19 minutos. 

Salvo algunos intentos muy aislados de Christofer Gonzáles y Hohberg, el cuadro de Roberto Mosquera no fue rival en el primer tiempo. Los uruguayos brillaron en su estado más puro: presionando alto, agazapados, jugando con la desesperación de un rival que nunca estuvo a la altura.

Como era de esperarse, Cristal salió a buscar el descuento con cierta desesperación en la segunda parte. Con el 2-0 a favor, Peñarol, por su lado, bajó unos metros su línea de presión y dejó a los locales manejar el balón con cierta comodidad. El ingreso de Joao Grimaldo le dio algo más de amplitud al ataque celeste, lo que le generó problemas en un par de ocasiones a una defensa uruguaya por lo demás muy poco errática.

Canchita’, por mucho el mejor de los locales, pudo marcar el descuento sobre la hora de juego después de una buena combinación con Percy Liza, pero su remate fue débil y el portero Dawson lo controló sin problemas. Lo volvió a intentar unos minutos después, pero volvió a perder el duelo contra el arquero rival. Cristal llegaba con más frecuencia aunque con poca profundidad: parecía muy poco para sacar algo de una noche para el olvido. 

En el 90', un gol de Omar Merlo parecía devolverle la ilusión al pueblo rimense de cara a la vuelta, pero la esperanza duró lo que un suspiro: Walter Gargano, uno de los mejores de la cancha, devolvió a su realidad a Cristal con un derechazo cruzado que terminó por cerrar la serie por adelantado.

Sufriendo poco, apenas despeinándose y desplegando su superioridad en cada faceta del juego, Peñarol se fue de Lima después de cumplir un trámite ante un equipo que nunca dio la talla. Cristal necesita algo más que un milagro -tres goles, para ser precisos- para clasificar a unas semfinales que, de momento, está muy lejos de merecer: se ha vuelto a topar con la realidad y esta vez el choque ha sido fatal.