LIGA 1

Liga 1: El fútbol profesional no volverá hasta después de julio

El presidente de la FPF y el gerente de la Liga 1 se reunieron con los clubes para resolver el futuro del fútbol. Por el momento, el retorno pinta lejano.

La FPF propone Lima como sede para finalizar la Liga 1

El regreso de la actividad futbolística en Perú sigue en el aire. Varios clubes de la Liga 1 han tenido que adoptar medidas drásticas para poder hacer frente a la crisis económica provocada por el parón por coronavirus y muchos jugadores ven lejos la vuelta del campeonato debido al crecimiento de casos en el país. Hace unas semanas se comentó la posibilidad de reanudar el Apertura en el mes de junio sin público, pero las propuestas no llegaron a buen puerto.

Hoy, Agustín Lozano, presidente de la Federación Peruana de Fútbol, Víctor Villavicencio, gerente de la Liga 1, y los presidentes de los clubes de la máxima categoría del fútbol peruano se reunieron mediante videollamada, pero todo parece indicar que la única decisión tomada es que no habrá Liga 1, de ninguna manera, antes de julio.

Si bien se discutió la idea de jugar en Lima, esa sigue siendo una propuesta conjunta entre la FPF y la Liga 1 y nada más que eso. La intención de la FPF es concentrar a todos los equipos en una misma ciudad para evitar traslados y posibles contagios en los mismos. Los clubes de la Liga 1 quedarían alojados en hoteles en distintos puntos de la ciudad y sólo tendrían que desplazarse a los estadios elegidos para continuar con el Torneo Apertura, que antes del parate quedó con Alianza Universidad como sorprendente líder de la clasificación.

El retorno pinta lejano

Si en algo coincidieron la mayoría de clubes, la Liga 1 y la FPF es que las prioridades del país ahora tienen que ver con salvar vidas y rescatar la economía antes que reactivar el fútbol. Según los asistentes a la reunión, parece descabellado pensar en un retorno antes de julio, siempre y cuando la situación del COVID-19 esté bajo control.

Por otro lado, los clubes pidieron ayuda a la FPF para la elaboración de un protocolo de seguridad común, que incluye la compra de pruebas de descarte para realizar antes de cada partido. Se trata de un gasto fuerte que, según indicaron los presidentes, sus instituciones no pueden asumir.

Finalmente, la posibilidad de dar por terminara la temporada 2020 no ha sido siquiera contemplada por ninguna de las partes. Lo más probable es que el resto de partidos se juegue a puertas cerradas, aunque todavía no está claro si se llevarán a cabo en una misma ciudad o, como es habitual, en todo el país.