ALIANZA LIMA

Marulanda: "Alianza tiene que ganar un título cada año"

Conversamos con el director deportivo de Alianza Lima, el colombiano Víctor Hugo Marulanda, quien lidera la transformación del club.

Marulanda: "Alianza tiene que ganar un título cada año"

En tiempos de confinamiento, el placer de una buena conversación puede, aunque sea por un momento, hacer desaparecer la angustia que provoca la incertidumbre permanente. Por eso estamos doblemente agradecidos de haber podido charlar, a la distancia pero cara a cara, con Víctor Hugo Marulanda, director deportivo de Alianza Lima, expresidente del Atlético Nacional de Medellín, campeón del fútbol peruano en 1997 y, sobre todo y antes que nada, un hombre de fútbol.

Marulanda ha llegado a Lima con ideas muy claras y objetivos muy medibles. ¿Son totalmente realistas? Será una conclusión a la que cada quien deberá llegar por su cuenta, y sólo el tiempo -y los resultados- podrán aclararlo. Lo cierto es que el colombiano se ha instalado en Matute para quedarse y liderar el gran cambio que buscan Alianza y el fútbol peruano. Las metas son ambiciosas y el reto es inmenso.

Desde su casa -donde se ha quedado a pesar de que tuvo la posibilidad de reunirse con su familia en Colombia y pasar la cuarentena allí- Marulanda responde, con claridad y sin aspavientos, a todas las preguntas relacionadas a su manera de ver este deporte y de entender la dimensión de Alianza Lima en el país y el continente.

Marulanda con la de Alianza Lima en un partido amistoso frente al Puebla, en 1997.

¿Por qué elige Alianza como siguiente paso para su carrera?

Después de salir de Atlético Nacional, en agosto de 2018, tenía un viaje para irme a estudiar el resto del año a Londres. Iba a estudiar inglés, mirar qué estaban haciendo algunos clubes de allá en fútbol formativo, juvenil y equipos profesionales. Tuve reuniones importantes con gente que ha estado en la Premier League, con portugueses que trabajan en la Liga Profesional de Portugal; con españoles y portugueses para ver temas de metodología. Aproveché el tiempo para estar en camerinos, para ir a mirar metodologías y sentarme con dos o tres personas que me ayudaron mucho a entender por qué la Premier League ha sido la liga con mejores números en los últimos tiempos.

Un sábado, estaba viendo un partido del Liverpool, y me llamó un miembro del directorio de Alianza. Cuando venía a Lima con el Atlético Nacional, llamaba a gente que había estado conmigo cuando jugué aquí, nos tomábamos un café… Ese sábado me dijo alguien que tenían esta alternativa, que a ellos les gustaría que los acompañara en el proyecto. Eso fue en octubre. Empecé a visualizar una asesoría, a ver partidos de Alianza. Alrededor de marzo del 2019 les presento mi proyecto, lo aprueban, y regreso a mitad del año pasado. El proyecto empezó sólido ahora en enero, pero lo que se está construyendo va a tener que dar sí o sí frutos muy importantes.

¿En qué condiciones se encuentra el club cuando llega?

Cuando llego a Alianza, lo primero que le digo a la gente es que es una institución que permite soñar. Había una estructura sólida. Entiendo que hace 10 años, la institución no estaba así. Esta última gestión ha construido una estructura sólida. Ahora tenemos que montar el edificio y ver a cuántos pisos podemos llegar. Pero no sólo es la cantidad de pisos, sino la calidad de cada uno de ellos. Eso se ve más a mediano y largo plazo.

Pero hoy yo no puedo ofrecer a los hinchas que dentro de tres años seremos campeones. Necesitamos victorias tempranas. Uno de los objetivos importantes que tenemos es buscar un título cada año. Yo no puedo comenzar un año sin que uno de mis objetivos sea dominar el fútbol. Eso está en todas las cabezas del área deportiva. Hoy queremos tener los mejores jugadores del Perú para seguir peleando internacionalmente.

"Necesitamos victorias tempranas. Uno de los objetivos importantes que tenemos es buscar un título cada año".

¿En qué consiste el proyecto que lidera y qué áreas del club abarca?

La dirección deportiva tiene varias estructuras. Una es el equipo profesional, otra tiene que ver con fútbol formativo, otra es vóleibol, fútbol femenino y academias. El fútbol profesional tiene una gerencia, un jefe de equipo. Lo que estamos cambiando es la estructura de todo el producto fútbol. Antes había un gerente de menores. Ahora, cuando traemos a Daniel Ahmed, la idea es que esté en toda la estructura: en el primer equipo y la reserva, algo a lo que nosotros llamamos Jefe de Planeación y Desarrollo Deportivo. Niños de 7-8 años hasta los chicos de 18-19.

La diferencia es que le estamos dando parte del primer equipo. Cuando vamos por Mario Salas, él tiene mucho que ver. Mucha gente pensaba que eran competidores, pero Daniel es uno de los que le da la bienvenida. Ahmed está en toda la estructura, porque lo necesito por el tema del desarrollo. Hoy tenemos chicos profesionales que todavía están en desarrollo.

"Daniel Ahmed tiene mucho que ver en la contratación de Mario Salas"

Luego, construimos algo que en el club se está viendo todos los días: el desarrollo humano. Para mí, en países como Perú y Colombia, es fundamental. Tenemos chicos que vienen de familias disfuncionales, complejas, de estratos sociales difíciles, con dificultades incluso para desayunar, almorzar. Levantamos ese proyecto, que es una estructura sólida y muy importante.

Otra cabeza son las ciencias aplicadas al deporte: preparador físico, médico, nutricionista y una línea de la psicología. El último tema es el área de scouting, análisis y performance. Ahí empieza la gran selección y captación de nuestros talentos. En esas cuatro aéreas la dirección deportiva genera impactos. La funcionabilidad de todos va hacia el primer equipo. Vamos hacia una sola ruta: todos los caminos conducen al primer equipo.

La idea es ganar títulos, que es uno de los objetivos estratégicos del club, y vender jugadores que se queden en el mundo, que no retornen rápido. Queremos sacar estándares internacionales para que los chicos tengan unos grandes estímulos y los podamos transferir a un club importante. Estamos generando unas buenas prácticas. No tenemos ni la gente ni la chequera del Real Madrid, pero a nivel de estructuras sí nos podemos asemejar para lo que hoy es importante en Alianza Lima.

"La idea es ganar títulos, que es uno de los objetivos estratégicos del club, y vender jugadores que se queden en el mundo, que no retornen rápido"

¿Qué tan condicionado está el proyecto que lidera por los resultados del primer equipo?

Dentro de la invitación que le hago a los equipos de trabajo intento ser muy objetivo y concreto. Aquí hay una meta a 5-6 años pero cada año hay evaluaciones. Todo el equipo de trabajo lo sabe. Tenemos que ir por los títulos. Todos los años. Trabajamos por objetivos. Yo tengo un contrato a largo plazo con Alianza, pero me quiero medir cada año.

Tenemos 3 o 4 objetivos estratégicos, que son los pilares de esta operación. Hay un tema de títulos, otro de un protagonismo sudamericano, temas de exportación de jugadores -tengo que generar una línea de crecimiento en la venta-, una serie de temas por los que estamos apostando para que el proyecto sea sostenible. Yo puedo decir cosas muy bonitas, pero los hinchas quieren resultados.

"Un chico de 19 o 20 años que es seleccionado peruano tiene que firmar mínimo por tres años. Varios clubes peruanos no se manejan así"

Ha pasado en muchos clubes peruanos que los futbolistas formados en los mismos equipos se han ido de forma gratuita, cuando acababan sus contratos. ¿Es difícil hacer contratos largos a jugadores jóvenes peruanos?

Esa es una de las debilidades que encontré aquí en el Perú. Es el mercado peruano, en general. Creo que en eso ha sacado alguna diferencia la gente de Sporting Cristal, que en el último tiempo ha vendido a jugadores jóvenes que habían llegado al primer equipo. Es muy importante la gestión de nómina. No debemos perder jugadores. Se miran los contratos, la proyección… A los jugadores de proyección, como Aldair Fuentes o Kluiverth Aguilar, hay que darles contratos de tres años. Cuando pasas los 32 años, renuevas año tras año. Un chico de 19-20, seleccionado peruano tiene que firmar mínimo por tres años. Varios clubes no se manejan así.