CRISTAL CAMPEÓN DE LA LIGA 1

Roberto Mosquera: El jefe de todo esto

Roberto Mosquera cambió el rumbo de la temporada de Cristal cuando fue nombrado en febrero. Repite el título del 2012.

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Roberto Mosquera: El jefe de todo esto

Hubo un punto de quiebre en la carrera de Roberto Mosquera que terminó de enganchar para siempre al hincha de Sporting Cristal con su manera de ver el fútbol. El 18 de noviembre de 2012, los celestes visitaban a Universitario en el Monumental. Cristal venía muy bien, con una idea de juego clara y efectiva, pero, ante semejante cita, el técnico decidió cambiar su alineación. Era la primera vez que lo hacía desde que tomó el equipo.

Aquella tarde, que será siempre recordada por el pueblo celeste como una de las más felices, Cristal aplastó 3-0 a Universitario, dominando el partido de cabo a rabo. Tres defensas en vez de cuatro; cinco volantes y no tres, dos delanteros rápidos para presionar. Ese equipo levantó el título en el 2012 pero, más allá de eso, Mosquera mostró, ese día, que era mucho más que un gran personaje.

Porque si algo está claro es que Roberto Mosquera es uno de los personajes más identificables del fútbol peruano. El técnico tiene perfactemente descifrado a un sector clave en el universo futbolero: lla prensa. Por eso, cada declaración que brinda tiene una intención: muchas veces, actúa de manera pedante y provocadora, pero lo hace con la finalidad de comunicar. Lo que dice Mosquera se recuerda. Para bien o para mal.

Además de ser un tipo más bien memorable, Mosquera es un buen técnico. Lo avalan sus resultados: el año pasado, logró el primer título de la historia del Binacional, después de un par de buenas campañas con el modesto Royal Pari en la liga de Bolivia y una eliminación en cuartos de final de la Copa Libertadores a cargo del The Strongest. Hoy consiguió su segundo torneo nacional a cargo de Sporting Cristal, un club que es su casa.

"Cristal es un equipo diferente"

Esas fueron sus palabras después de conseguir el título frente a Universitario. Mosquera insistió en que la responsabilidad de dirigir a Cristal era distinta, y que era algo que tenía que entender cualquiera que asumiera el cargo. No sólo porque está obligado a ganar, como todo equipo grande, si no, y sobre todo, porque lo debe hacer en un contexto determinado, siguiendo unas reglas que la institución ha establecido en las últimas décadas.

Cristal no es un equipo de escándalos, de jugadores indisciplinados ni de inestabilidad: de cierta manera, y con excepciones como la de Manuel Barreto, se intenta respetar los proyectos y se expectora, rápidamente, a los elementos nocivos. Pasó esta temporada con Ray Sandoval o Patricio Álvarez, jugadores del primer equipo que fueron separados por romper las normas de la cuarentena general para salir de fiesta.

En ese sentido, y a pesar de que debería ser más bien la norma, Cristal es un equipo diferente, en un contexto en el que los grandes clubes de Lima han bordeado la informalidad de manera frecuente. La directiva le ha ofrecido a Mosquera continuar por dos años y el técnico ha aceptado porque confía en sus habilidades. "Tenemos muchas ideas para la Libertadores del próximo año, contamos con experiencia en ese torneo", dijo al terminar el partido de ayer, consciente de que la deuda del equipo está en las competiciones internacionales. Todavía hay mucho camino por recorrer, pero Mosquera ha confirmado que es el el hombre ideal para liderarlo.