LIGA 1

6 razones por las que la Liga 1 no debería jugarse

Si es que la FPF quiere proteger la salud de los futbolistas y sus familias, no tiene ningún sentido que la Liga 1 se retome en estas condiciones.

6 razones por las que la Liga 1 no debería jugarse

Hay que decirlo muy claramente: es una inmensa irresponsabolidad de la Federación Peruana de Fútbol y del Estado peruano que hoy retorne la Liga 1. El regreso del fútbol profesional tiene el potencial de ser un grave atentado contra la salud pública, teniendo en cuenta que el Perú es uno de los países más afectados del mundo por la pandemia, que los protocolos de la FPF son paupérrimos y que los clubes son sumamente irresponsables. Si la idea es proteger la salud de los futbolistas, trabajadores y sus familiares, la Liga 1 no debería volver. A continuación, las razones.

La Liga 1 no debería volver por estas razones

1. El país vive un segundo pico de contagios

Será posiblemente peor que el primero. Los datos no mienten: si tenemos en cuenta las cifras del Minsa, somos el segundo país del mundo con más muertes por millón de habitantes. Si, en cambio, utilizamos las cifras de exceso de muertes, somos el país del mundo con más muertes por millón de habitantes. Lejos de estar bajo control, la pandemia crece a un ritmo acelerado. Los hospitales están colapsados. Falta oxígeno. Cuando el fútbol volvió en Europa, la curva estaba en franco descenso y, aún así, ha habidos casos extremadamente graves, como lo sucedido en la segunda división española.

2. Los jugadores no respetan los protocolos 

Sin el control estricto de los clubes, es iluso creer que los futbolistas y trabajadores tomarán todas las precauciones necesarias para no ponerse en riesgo ni a sus colegas. Ha quedado muy claro, con casos como el de Ray Sandoval, que estrelló su auto en estado de ebriedad durante el toque de queda, o el almuerzo en un restaurante de los futbolistas del Binacional, que muchos futbolistas no llevan su vida con la cautela que exige esta coyuntura.

3. Los protocolos no son lo suficientemente estrictos

En este sentido, que el método de control sean las pruebas serológicas es alarmante. Los especialistas han repetido, hasta el cansancio, que las pruebas serológicas solo sirven para tamizar grandes poblaciones, no para identificar casos particulares. Los falsos negativos abundan, lo que pone en claro riesgo a los futbolistas, trabajadores y sus familias. En Alemania y en la NBA, por ejemplo, los deportistas se someten a pruebas moleculares (las únicas que sirven) los días de partido y entre semana. Aquí, se ha realizado UNA SOLA PRUEBA MOLECULAR POR EQUIPO, hace algunas semanas, y el resto son serológicas.

4. Los clubes violan los protocolos

El caso más alarmante es el del Binacional, que realizó, contras las normas, una escala en Arequipa -ciudad en cuarentena-, mandó a algunos de sus jugadores en auto particular desde Juliaca a Lima, y, según fuentes de AS, los obligó a conseguirse hospedaje en la ciudad en la que se jugará el resto del Apertura. Con nueve positivos en el plantel, después de que se realizaran pruebas por obligación de la FPF, el partido entre Binacional y Alianza quedó suspendido.

5. La infraestructura no permite que se respeten las normas

Futbolistas que buscan departamentos por sus cuentas, hoteles copados… Lima, el epicentro de la pandemia, no cuenta con la infraestructura para concentrar a cada equipo. Cada club debería concentrar en un hotel con todos los protocolos de seguridad, pero, en cambio, cada futbolista se las arregla como puede. Evidentemente, quienes viven en Lima lo tienen más fácil, pero eso, como se explicó en el punto 2, no garantiza que se cumplan los protocolos. Si la idea es proteger la salud de las personas, no tiene ningún sentido que se juegue la Liga 1.

6. Los hinchas no han estado a la altura

Esto quedó tristemente claro en el primer partido del retorno de la Liga 1, en que se enfrentaron Cantolao y Universitario. Cientos de hinchas de la U se apostaron en las afueras del Estadio Nacional para realizar un irresponsable 'banderazo' que puso en riesgo la salud de los manifestantes, de los policías y de las familias de todos los anteriores. El Gobierno suspendió inmediatamente el torneo pero, como por arte de magia, como si los problemas estructurales se solucionaran de una semana a la otra, autorizó el retorno del fútbol.