SPORTING CRISTAL

Sporting Cristal: un año amargo

Cristal no alcanzó las metas que se planteó en la temporada 2019, aunque estuvo cerca. El próximo año, con nuevos dueños, no pinta mucho mejor.

Sporting Cristal: un año amargo

Sporting Cristal estuvo a un par de pasos de cerrar una buena temporada. Casi consigue el Apertura, casi clasifica a cuartos de final de la Copa Sudamericana y casi disputa la final nacional. No logró ninguna de las tres metas, pero estuvo cerca. ¿Eso alcanza para hablar de una temporada positiva? Para un club de la talla del celeste, pareciera que no. Aún quedando tan cerca de los objetivos -o, quizás, precisamente por eso- el balance del 2019 para Cristal es negativo.

La temporada empezó patas arriba. Carlos Benavides, entonces gerente de la institución, contrató al colombiano Alexis Mendoza para dirigir al primer equipo pero, dos semanas después de asumir, tuvo que abandonar el cargo porque, según explicó el club, uno de sus colaboradores no contaba con la certificación necesaria para dirigir en primera división. Lo reemplazó Claudio Vivas.

Vivas ya había entrenado a Cristal en el 2013, sin demasiado éxito, pero su supuesta cercanía ideológica y metodológica con Marcelo Bielsa convencieron a la directiva celeste. El proyecto del argentino nunca quedó demasiado claro: el equipo no tenía una idea de juego ni terminaba de cuajar lo que, sumado a sus conferencias de prensa conflictivas y caprichosas, fue desgastando su relación con la hinchada.

Aún así, el Cristal de Vivas logró el tercer puesto en la fase de grupos de la Copa Libertadores tras superar a Olimpia en Asunción, con lo que clasificó a la Sudamericana. Ahí, venció a la Universidad de Concepción con categoría, pero cayó en octavos de final frente a un débil Zulia de Venezuela. A un paso de hacer historia -nunca ha disputado cuartos de final de la Sudamericana-, Cristal se quedó sin nada.

Barreto, los nuevos dueños y más de lo mismo

Después de la eliminación en la Copa Sudamericana, de no conseguir el título del Apertura y de protagonizar algunas bochornosas conferencias de prensa, Vivas dejó el club. La directiva optó por ascender a Manuel Barreto, técnico de la reserva, al primer equipo como entrenador interino.

Poco después de la salida de Vivas, la institución fue adquirida por Innova Sports, un grupo de gestión deportiva peruano. Los nuevos dirigentes confirmaron a Barreto y dejaron claro que confiarían en los jugadores formados en el club para construir el Cristal del futuro. El problema era el presente: el equipo seguía perdiendo partidos importantes y, por más que sus rivales directos -Alianza, Universitario, Binacional- también tropezaban, no conseguía hacerse de la punta.

Barreto no logró mejorar demasiado el juego, sobre todo en ofensiva: los celestes llegaban y llegaban pero no marcaban. En defensa del técnico de los bajopontinos, esa falta de eficacia estaba estrechamente relacionada con la ausencia de Emanuel Herrera, goleador del equipo en el 2018, que se lesionó gravemente en abril y se perdió casi todo el año.

Los celestes lograron llegar a las semifinales por haber terminado como líderes del acumulado, pero en frente se toparon con un Alianza más eficaz y que venía en ascenso. La temporada de Cristal terminaría así, sin pena ni gloria, y sin asegurar la clasificación a la fase de grupos de la Copa Libertadores, lo que garantizaba una inyección económica importante en las arcas del club.

Con los nuevos propietarios también llegó el rumor de que estos no tenían el dinero para manejar el club, sobre todo sin la fase de grupos de la Libertadores. Juan Carlos Bellina, director deportivo de Cristal, señaló que esto no es cierto, que el presupuesto será exactamente el mismo que el del año pasado y que seguirán promoviendo jóvenes al primer equipo. Los rimenses todavía no realizan fichajes de cara al 2020.

Távara y Chávez, lo mejor de la temporada

Dentro de lo argridulce, Cristal también tuvo buenas noticias. Si bien Fernando Pacheco y Cristopher Olivares -los jugadores mejor considerados de las canteras- no estuvieron a la altura de las expectativas, Martín Távara y Gianfranco Chávez las sobrepasaron y se consolidaron en como titulares para Manuel Barreto.

El zurdo de 20 años ha sido uno de los mejores mediocampistas de la Liga 1. A su buen pase largo le ha sumado un control de los tiempos digno de futbolistas más experimentados, además de contar con un muy potente remate de larga distancia. Su precisión en los tiros libres ha generado unos cuantos goles importantes para los celestes.

El central, por su parte, terminó por desplazar a Renzo Revoredo, y formó una dupla bastante sólida con Omar Merlo. Chávez jugó algunos partidos de lateral, pero demostró que su mejor versión aparece cuando juega en el centro de la defensa. Ambos han sido convocados regulares en la sub 23 de Solano, aunque parece que Távara no será considerado para el Preolímpico Colombia 2020.