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FÚTBOL PERUANO

Pesadilla continental

Los cuatro equipos peruanos que disputaron partidos en torneos internacionales esta semana perdieron ante clubes brasileños y argentinos.

Lima, Perú
Pesadilla continental

Si esto fuera un acertijo, la pregunta sería la siguiente: ¿Qué tienen en común Sporting Cristal, Alianza Lima, FBC Melgar y Ayacucho FC? El acertijo, valgan verdades, sería uno bastante mediocre, porque la respuesta es dolorosamente fácil de responder: que todos perdieron esta semana en los partidos que jugaron por Copa Libertadores o Sudamericana.

El fútbol peruano volvió a estrellarse contra la pared de la realidad, ese muro contra el que se choca, religiosamente, entre martes y jueves durante los meses de marzo, abril y mayo de todos los años. Los cuadros nacionales más destacados del país son rivales de papel para los demás equipos sudamericanos -en especial, brasileños y argentinos- en todas las ediciones de estos torneos.

La Libertadores no está al alcance

Alianza Lima, el campeón nacional, y Sporting Cristal, subcampeón, ganador en el año 2020 y posiblemente el proyecto más sólido de la Liga 1, debutaron en la Libertadores 2022 frente a potencias de la región. Ambos cayeron en casa en encuentros en los que quizás merecieron algo más, pero eso de merecer y quedarse con las manos vacías se ha convertido ya en una tortuosa costumbre.

Aparte de tener que debutar ante el inmenso Flamengo, los celestes tuvieron la mala suerte de hacerlo a puertas cerradas, dada la coyuntura social que enfrentaba la capital el martes pasado. El Nacional, que pintaba para estar casi lleno frente a un rival de alto vuelo, lució vacío, como en los tiempos más críticos de la pandemia, y Cristal lo sintió: a pesar de que no jugó mal, le faltó ese empuje que dan las hinchadas, y que a veces logra compensar la diferencia de jerarquía: 0-2, y a lo que viene.

Alianza, por su parte, sí pudo gozar del apoyo de su sufrido y apasionado pueblo, pero River Plate fue sencillamente demasiado. El 0-1 no quedará en la historia como un resultado fatal, pero sigue significando que no se sumó un punto en casa. Los íntimos llevan 24 partido seguidos sin ganar en la Libertadores, un récord que esperan romper la próxima semana.

En la Sudamericana, se tentaron las hazañas

En la Copa Sudamericana, un torneo que, por el nivel de los rivales, podría estar más al alcance de los equipos peruanos, la historia fue similar. Primero, FBC Melgar, uno de los equipos más sólidos de la Liga 1 en los últimos años, hizo todo lo que pudo para sorprender al Cuiabá de visita, pero le faltó lo más importante: anotar. Terminó perdiendo 0-2.

Quienes sí consiguieron marcar un par de goles fueron los jugadores de Ayacucho FC. El cuadro ayacuchano debió recibir al inmenso Sao Paulo en Lima y no en la altura de Cusco -su principal aliada- por el paro de transportistas. Sin su gente y a nivel del mar, logró poner entre las cuerdas al equipo B de Rogério Ceni, pero -seguro ya lo adivinaron- terminó cayendo 2-3 a pesar del recital del pequeño Cristian Techera.

¿Qué explica esta terrible semana?

Para hacer el balance de lo sucedido en los últimos días se necesita un prolongado análisis que no cabe en estas líneas, pero podemos ensayar algunas razones. La primera: el nivel de los rivales. Para mala suerte de los cuatro equipos peruanos, tuvieron que enfrentar a clubes brasileños y argentinos, países en los que el fútbol está todavía a años luz. Los presupuestos de Flamengo, River y Sao Paulo son sencillamente incomparables a los de cualquier equipo de la Liga 1.

Sin embargo, es posible que hubiera sucedido lo mismo frente a Colo Colo, la U. Católica, o el Jorge Wilstermann: los equipos peruanos están por debajo de casi todos los demás en la región. Lo explicó mejor que nadie Ricardo Gareca en su última conferencia de prensa: sin apoyo estatal ni buena infraestructura, el futbolista nacional rema siempre contra la corriente y termina, salvo honrosas excepciones, ahogándose antes de llegar a la otra orilla.